jueves, 2 de abril de 2026

Hamnet

 

Después de ver la adaptación cinematográfica de Hamnnet sentí la necesidad de leer la novela de Maggie O’Farrell. Una lectura directa, profunda que transita entre la ficción y la realidad, que aborda con delicadeza y sensibilidad las grandes cuestiones de la existencia. La vida familiar, las relaciones entre padres, hijos y hermanos, las ataduras y obligaciones, envidias y rencores, los afectos, el amor de la pareja, la fuerza de la maternidad. La reivindicación de los sueños y anhelos, el dolor, la enfermedad, la pérdida y el duelo. 

Maggie O’Farrell realiza un extraordinario trabajo de documentación para trasladarnos a la Inglaterra de finales del siglo XVI, a la villa de Stratford, donde conoceremos la historia de amor de William Shakespeare y Anne Hathaway, el nacimiento de sus hijos Susanna y los mellizos Hamnet y Judith, y el éxito del escritor en la capital.  

La autora con una precisión léxica extraordinaria, una prosa inmersiva, detallada, sensorial, llena de imágenes y metáforas, nos muestra cómo era la vida en el campo. Las costumbres, los oficios, las dificultades económicas. La fuerte conexión con la naturaleza, los ciclos solares, las creencias y profecías. Un espacio de tranquilidad y primitivismo el de los pueblos frente al ajetreo y el ambiente cultural de la ciudad.

El protagonismo de la novela recae especialmente en las mujeres y sobre todo en Anne, nombrada también como Agnes. Una mujer atípica, fuerte, independiente, muy conectada con la naturaleza, que conoce las propiedades de las plantas y fabrica remedios sanadores. Ella posee la capacidad de penetrar en la mente de las personas, de intuir el futuro. Es una mujer que no cede ante las presiones familiares, no se somete, y anima y permite a su marido a que haga realidad sus sueños, aunque eso implique que deban separarse marchando él a Londres y quedando ella a cargo de los hijos en Sttaford Upon Avon.

Yo he disfrutado mucho con la novela, invita a la reflexión, emociona, impacta, deja huella. Cada personaje es único, la autora consigue hacerlos tan reales, tan queribles que los sentimos nuestros. Maggie O’Farrell nos muestra con empatía y una sensibilidad extraordinaria los sentimientos, emociones y pasiones en los momentos felices y en los de desgracia que van marcando la vida de todos para siempre.

 


sábado, 28 de marzo de 2026

Lo que habita en los sueños

 

 

La novela de Nagore Suárez combina misterio e intriga, pasado y presente. Con un estilo fluido, ágil, lleno de giros inesperados, y una ambientación fabulosa sobre las dos ciudades y momentos históricos en que se desarrolla la trama (Florencia y San Sebastián, años treinta y cincuenta) nos sumerge en una investigación criminal y un profundo drama personal. Aborda temas como la amistad, las relaciones familiares, los secretos, las apariencias sociales, la represión. 

La autora nos da a conocer la vida de dos estudiantes, Manuela y Eva, en un colegio para señoritas en Florencia. Ava posee un talento extraordinario para pintar y un día desaparece sin despedirse de su gran amiga. Muchos años después Manuela mientras veranea en San Sebastián, acudiendo a una fiesta encontrará en la mansión de un enigmático duque francés uno de los cuadros que pintó Ava, y comenzará a investigar hasta descubrir qué pasó con su amiga.


jueves, 19 de marzo de 2026

Andalucía negra

 


La última vez que fui a sacar libros la bibliotecaria me ofreció la trilogía Andalucía negra de Custodio Pérez. Sentí curiosidad por este nuevo autor que me sonaba de refilón, busqué en internet y vi que había sido entrevistado en un programa de televisión.

Yo me alegro muchísimo por él, valoro y aplaudo su vocación por contar historias, su autenticidad. Le deseo mucha suerte en esta nueva etapa suya. Pero me ha parecido excesivo que se hable de él como “el fenómeno editorial más sorprendente del año”, aunque al parecer ha sido durante semanas número uno en venta. Reitero mi admiración por él, ha conseguido hacer realidad su sueño de ser escritor. 

No me ha gustado su novela, no he podido terminarla, no me aportaba nada. Su estilo es muy flojito, con vocabulario pobre y repetitivo, y un lenguaje demasiado soez cuando aborda los encuentros sexuales de los protagonistas. La trama resulta débil, predecible e inverosímil, y los personajes muy planos. Poca profundidad literaria, poca fuerza narrativa.

Pero reitero, valoro mucho el esfuerzo del autor. Ni todos los libros ni todos los autores son para todos los lectores. Seguro que Custodio irá mejorando novela tras novela.