La novela de Francisco Tejedo Torrent, ganadora de la XXXII edición del Certamen de Novela Corta José Luis Castillo-Puche premiada por la Fundación Castillo-Puche y el Ayuntamiento de Yecla, nos da a conocer a una de las escritoras más populares y audaces del Siglo de Oro de las Letras, María de Zayas.
Su obra, celebrada por contemporáneos como Lope de Vega, fue censurada por la Inquisición por ser considerada libertina y cruda al exponer y denunciar la violencia contra las mujeres.
La novela resulta entretenida, nos va contando cosas muy curiosas de la figura de algunos escritores de la época, de sus rencillas y grandes éxitos. La protagonista de la novela fue una adelantada a su tiempo. Reclamó la igualdad intelectual y educativa para las mujeres. Está considerada como una de las representantes del feminismo en España. Y sin embargo se sabe muy poco sobre su vida.
Francisco Tejedo nos muestra a una jovencísima María, amante de la lectura, que se intercambia comedias, entremeses y libros de caballería, de diferentes autores, con sus amigas. Esta mujer tuvo una vida de lo más interesante, residió con su familia durante varios años en Nápoles. Y tuvo la oportunidad de conocer en persona, entre otros grandes escritores, al mismísimo Cervantes. Sus obras influyeron mucho en María de Zayas.
“Resultaba primordial que escribiésemos sobre nosotras mismas y no esperar a que los hombres escribieran sobre nosotras las mujeres. Había cosas que ellos nunca entenderían, por mucho que quisieran”.
“De manera puntual, Cervantes dejaba entrever que la mujer tenía la posibilidad de alcanzar la libertad”.
“Las novelas no tenían ni pies ni cabeza. Pero bien sabíamos que rezumaban una especie de trampantojo, donde pocas cosas significaban aquello que parecían”.
“Bajo chanzas y burlas resultaba sencillo entrever la estupidez, ignorancia y maldad de la sociedad española del momento”.


