Gianluca Gotto con un estilo ágil, sencillo y directo entrelaza una historia personal con reflexiones universales. A través del personaje principal de la novela, Davide, un joven de Milán que viaja a Vietnam siguiendo el consejo de su abuelo, nos invita a pensar sobre el sentido de la vida y el valor y la importancia que le damos a las cosas.
Con esta novela, que conviene leer con calma, el autor nos muestra los paisajes, cultura y gastronomía de Vietnam. Y como le sucede a Davide tras conocer a Guilly, un maestro que le enseña filosofía zen y budismo, también nos aporta distintas perspectivas y opciones sobre cómo afrontar los problemas diarios con ánimo, serenidad y calma interior.
Recomiendo leer esta novela porque invita a reflexionar, ayuda a mirar el día a día con otros ojos.
“Estaba cabreado con todos, y, en consecuencia, me estaba aislando de los demás, ya fueran amigos, conocidos o familiares”.
“Cuánta verdad hay en que uno valora y aprecia en su justa medida ciertas cosas solo cuando las pierde”.
“Se hundía de nuevo en aquel mundo que yo no conocía y al que no tenía acceso”.
¿Por qué te preocupas por algo que aún no ha ocurrido y que probablemente nunca ocurrirá? ¿Por qué te focalizas en las cosas malas que podrían sucederte?
¿Cómo vas a saber lo que eres capaz de hacer si nunca pruebas nada diferente a lo acostumbrado?
“Cuando todas las señales te indican que un camino no es el correcto, significa que no lo es. Por qué insistir”.
“A veces la vedad hace mucho daño”.
“El miedo nace cuando tememos enfrentarnos a algo desconocido. Por eso elegimos no afrontar lo que hay en nuestro interior: no sabemos qué podríamos encontrar”.
“Las mejores cosas de la vida no son complicadas, son simples”.
“Cuántas cosas damos por sentadas hasta que encontramos a alguien que no puede tenerlas y que no desea otra cosa”.
“Aceptar que todo cambia, siempre. Vivir con ligereza, en completa armonía con el constante devenir. Quien aprende a apreciar la incertidumbre encuentra la clave de la serenidad, porque la vida es incertidumbre”.
“El tiempo no da marcha atrás, no se recupera, no puede comprarse. Así que no existe un regalo más valioso que el tiempo que alguien te regala”.
“Y entonces dejas de temerle a la muerte porque comprendes que tu fin solo será el principio de algo que aún se escapa a tu entendimiento”.
“La muerte no es el final, es un renacimiento bajo otra forma”.



