martes, 20 de febrero de 2024

La rebelión de los buenos

 

 

La rebelión de los buenos, Premio de Novela Fernando Lara 2023, es una impactante novela negra que indaga sobre la actividad de una multinacional farmacéutica. La trama te atrapa desde el primer momento, te mantiene en tensión, en vilo, te absorbe de principio a fin. La novela se lee muy bien, resulta amena, adictiva. Los personajes son complejos, creíbles y variopintos, contradictorios, con su lado bueno y su lado malo. Los giros, magistrales. Te dejan sin aliento y sin poder creer lo que estás leyendo. No te quedas con dudas, el autor aclara cada uno de los hilos que abre y desarrolla desde el inicio.

 

No había leído nada de Roberto Santiago hasta ahora. Ha resultado un gran descubrimiento. He disfrutado muchísimo. Por exagerado que pueda parecernos lo que nos plantea el autor, me temo que no dista mucho de la realidad. Ya lo creo que puede ser posible. Os recomiendo esta novela. Es una maravilla.

 

Sipnosis

 

Fátima Montero, propietaria de uno de los imperios farmacéuticos más poderosos del mundo, contrata al irreverente abogado Jeremías Abi para que se encargue de su multimillonario divorcio. Herida en su orgullo después de saber que su marido y socio tiene una relación amorosa con una menor, solo desea destruirle, pero algo muy turbio se esconde bajo ese encargo.

 

Abi, que también ha sido engañado por su exmujer y vive entre amenazas, descubre terribles ilegalidades en los métodos de la farmacéutica: ensayos con cobayas humanas, extorsiones, chantajes y estafas.

 

El bufete roza la quiebra, pero su afán de justicia sobrepasa cualquier límite: se disponen a enfrentarse a una multinacional con largos tentáculos, aunque eso exija mirar directamente a los ojos del mal.

 

domingo, 4 de febrero de 2024

Contra la idiotez, lectura

 

 

Cada vez que escucho la expresión ‘nativos digitales’ se me llevan los demonios, porque los niños no nacen sujetando un móvil entre sus manitas. Son los progenitores de la criatura los que deciden colocarlo frente a las pantallas a muy corta edad. Que nadie se equivoque pensando que reniego de la tecnología, ni mucho menos. Desde hace años tengo un blog y navego por Facebook, Twitter, Linkedin, Instagram y TikTok. Como la inmensa mayoría, vivo pegada al móvil, usando WhatsApp a diario. A través de las redes sociales me informo, relaciono y distraigo.

La tecnología bien utilizada es una vía de comunicación, información, expresión y aprendizaje continuo. Pero también conlleva el riesgo de dejar de razonar, analizar, reflexionar y cuestionarnos muchas cosas. Porque te acostumbras a tener lo que quieres de manera inmediata, sin apenas esfuerzo. Y sí, claro que restan un tiempo precioso que dejas de invertir en otras cosas, y generan adicción.

No seré yo quien demonice a las redes sociales, pero sí tengo clarísimo que como con todo en la vida hay que manejarse con equilibrio y autocontrol. Dedicarles tiempo no debería implicar, por ejemplo, dejar de leer. En lo que llevamos de año ya me he leído tres novelas. Comentaba recientemente la psicóloga y escritora Patricia Ramírez que “por desgracia estamos perdiendo algo muy importante, la práctica de leer. Y con ello nos estamos idiotizando como sociedad”.

Y desde luego lleva mucha razón porque hemos concluido e iniciado el año con dos noticias un tanto desalentadoras. Por un lado, a finales de 2023 descubrimos que los conocimientos de los adolescentes españoles según el Informe PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos) han empeorado considerablemente en comprensión lectora y matemáticas. Por otro, según el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros que ha presentado la Federación de Gremios de Editores de España indica que más de un tercio de los españoles no lee nunca o casi nunca.

Si no queremos que la mediocridad campe a sus anchas vamos a tener que buscar soluciones, porque la lectura y la escritura son pilares fundamentales que acompañan a la persona durante toda su vida. Ambas prácticas activan ciertas áreas del cerebro, las hacen trabajar. Leer y escribir generan, entre otras cosas, aprendizaje, aumento de vocabulario, comunicación efectiva, habilidades verbales, autorreflexión, calidad de pensamiento y toma de decisiones. Estimulan la memoria, la empatía y la creatividad.

Aunque mis hijos ya son adultos, de sobra sé que por el trabajo y las obligaciones diarias llegamos todos reventados a casa, y lo más cómodo y rápido es distraer a los niños haciendo uso de las tecnologías. A veces mis amigas más jóvenes me reprochan que yo lo tuve más fácil, porque durante la infancia de mis hijos los móviles todavía no tenían tanta presencia.

Nunca he ido de madre perfecta, que va, me he equivocado en muchas cosas, pero les he leído muchos cuentos a mis hijos y he disfrutado como una enana inventándolos para ellos, haciendo dibujos y dando vida a sus juguetes creando diálogos. Me han visto y me ven leer, aunque eso tampoco garantiza que se conviertan en grandes lectores. Con ella lo he conseguido, con él no pierdo la esperanza de que alguna vez la lectura tenga mucha presencia en su vida.

Hay que fomentar el hábito de la lectura y trabajar la comprensión lectora, desde pequeños. Acostumbrar a los niños a leer, a emocionarse y disfrutar de los cuentos, de los libros. Pero también deben hacerlo los adultos. Tiempo para lo que realmente nos apetece siempre nos falta, llevamos muchas cargas. Y si te pones con una cosa tienes que renunciar a otra. No me sirve de excusa la falta de tiempo o de dinero para invertirlo en libros. Sí se pueden encontrar ratitos para leer. Y disponemos de una maravillosa y actualizada biblioteca municipal que nos presta libros a demanda.

Tenemos que conseguir que nuestros adolescentes alcancen la excelencia en comprensión lectora y que el tercio de españoles que nunca leen lo hagan. Porque como dice el profesor Josep M. Clopés, "El principal recurso de una empresa, institución, país, es la suma de sus talentos".

 

 

viernes, 2 de febrero de 2024

La sangre del padre

 

 

La novela de Alfonso Goizueta, finalista del Premio Planeta 2023, nos cuenta la historia de Alejando Magno. Uno de los generales militares más importantes del mundo. Venció al Imperio Persa y conquistó un inmenso territorio que se extendía desde su Grecia natal hasta parte de la India.

No puedo negar que la lectura me haya resultado interesante, entretenida, pero comparando con otras novelas históricas ambientadas en Roma y Grecia no la situaría precisamente en primer lugar.

Me ha resultado curiosa la imagen que nos transmite el autor sobre Alejandro Magno, una figura histórica siempre controvertida. Nos muestra a un hombre lleno de contradicciones, demasiado influenciable, ególatra, tiránico, ambicioso y caprichoso. Dominado por dos obsesiones, ir más allá de los límites del mundo conocido y parte del que todavía no lo era, e igualarse con los dioses.

Nos convenza más o menos la versión que aporta el autor de la novela, los historiadores señalan que “Alejando Magno fue un líder militar admirado por sus soldados. Obtuvo la lealtad y el respeto de sus comandantes y soldados por su valentía, determinación y capacidad para compartir con ellos los riesgos en el campo de batalla. Logró unir bajo su mandato a personas de muchas razas, lenguas y religiones. Llevó la cultura griega hasta el mismo corazón de Asia. No pretendía el dominio de unos sobre otros, pensaba que todas las creencias y saberes debían coexistir”.