Con esta novela Ana Fructuoso Ros consigue atrapar la atención del lector desde el principio, interacciona con nuestras emociones y nos impulsa a continuar. Utilizando un lenguaje sencillo y directo nos acerca a unos personajes llenos de vivencias, recuerdos, con sus luces, sombras y heridas. La autora nos hace sentirnos muy identificados con algunas cosas del pasado, presente y futuro de los distintos personajes.
Ana Fructuoso aborda temas como el duelo, la maternidad, el peso de la herencia familiar, la traición, la amistad, la enfermedad mental y el proceso de reconstrucción personal de la protagonista. También nos muestra cómo es la vida en un pequeño pueblo, en el mundo rural que a menudo tanto se idealiza desde la gran ciudad.
La protagonista de la novela, Clara, desolada por la prematura muerte de su marido decide regresar al pueblo donde nació, buscando el cobijo de sus padres de los que se ha ido alejando con el paso del tiempo. Un espacio lleno de belleza y conexión con lo esencial irá ayudando a la protagonista a afrontar su desolación, pero también surgirán antiguos miedos y conflictos no resueltos.
