sábado, 2 de febrero de 2019

El etiquetado nutricional nos aporta información muy valiosa




El  31 de enero asistí al taller “Etiquetado Nutricional” impartido por Sergio Polo Marco, licenciado en Farmacia y Nutrición, organizado por la Asociación de Yecla de Afectados de Cáncer.

El taller generó mucho interés y sorpresa porque mostró el desconocimiento general que existe sobre nutrición. Todo el mundo se quedó con ganas de aprender y profundizar mucho más en el tema.

El nutricionista Sergio Polo explicó de forma práctica y amena lo importante que resulta fijarse en los distintos bloques de información (listado de ingredientes, tabla nutricional, sellos de calidad, fecha de duración y de caducidad etc.) que aparecen en los alimentos. Las etiquetas deben poder leerse siempre de forma clara, legible y en castellano. Leyendo el listado de ingredientes, ordenado de mayor a menor, sabremos qué alimentos y en qué nivel están presentes en el producto. La tabla nutricional nos especifica en qué cantidad están contenidos los diferentes nutrientes.

Sergio Polo demostró durante el taller que con eslóganes, marketing y  creatividad publicitaria resulta muy sencillo esquivar la legislación de declaraciones de salud. “Unas galletas pueden llamarse ‘digestive’ conteniendo ingredientes poco saludables. Si no puedes poner que la leche ayuda a la digestión siempre puedes recurrir al eslogan ‘mañanas ligeras’. En un zumo aparece ‘funciona’ sin saber bien para qué”.

El nutricionista insistió en comparar siempre diferentes marcas de un mismo producto porque la diferencia puede resultar abismal. También demostró que la mayoría de los productos procesados contienen mucha más grasa y azúcar que la recomendable. “Hay que educar al paladar a acostumbrarse al sabor de cada alimento. No necesitamos añadir tanta azúcar a casi todo. Los alimentos que indican ‘sin azúcar’ para que realmente lo sean deben contener menos de un 0,5 g de azúcar por cada 100 g de producto”.

El taller terminó con una invitación a la reflexión. “Aquellos que piensan que no tienen tiempo para una alimentación saludable, tarde o temprano encontrarán tiempo para la enfermedad” Edward Stanley.

Para conocer el azúcar oculto de los alimentos Sergio Polo recomendó visitar la página web https://www.sinazucar.org/  
También otras como, la Agencia española de Consumo, Seguridad alimentaria y Nutrición http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/web/home/aecosan_inicio.htm

A continuación comparto parte de lo que escuché. 

“Cuando en la tabla nutricional vemos hidratos de carbono hay que mirar con atención el tanto por ciento que aparece de azúcar, lo ideal es que menos de la mitad de esos hidratos de carbono sean azúcar. Para saber si un producto lleva azúcar añadida es tan sencillo como mirar el listado de ingredientes. Si aparece ‘azúcar’ es añadida”.

“Es importante observar siempre en el etiquetado, en el contenido de grasas,  que las grasas saturadas sean siempre menos de la mitad de las grasas totales. Y muy importante que no contengan grasas trans, hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas”.

“Al comprar huevos hay que fijarse en el código que aparece impreso sobre la cáscara. El primer número indica en qué condiciones han sido criadas las gallinas. 0 ecológico, criadas con alimentos procedentes de la agricultura ecológica y al aire libre, 1 camperas, con acceso a corrales al aire libre, 2 criadas en suelo en naves cerradas, y 3 criadas en jaulas, sin apenas espacio para moverse”. Después aparecen las letras que indican el país de procedencia”.

“Los alimentos denominados light tienen un 30% menos de calorías porque llevan edulcorantes, sacarina etc. Pero no quiere decir que no lleven grasa, por tanto no resultan más saludables. Por ejemplo, la leche con Omega 3 suele estar muy azucarada”.

¿Comprarías un caldo de pollo que solo lleva un 0,9 % de carne. Un fiambre light que tiene más almidón de patata que carne. Un chocolate sin azucares añadidos cuyo principal ingrediente al peso es un edulcorante. Un cacao en polvo con solo un 9% de cacao y un 78% de azúcar?

“Habéis oído alguna vez eslóganes como ‘el agua de tu vida’. El agua, evidentemente ni te da ni te quita vida”.

“Debemos cuestionarnos e indagar sobre muchas cosas, porque todos hemos oído frases como… ¿La fruta después de las comidas engorda? ¿El agua engorda durante las comidas? ¿Los alimentos light adelgazan?

“En los alimentos procesados hay que mirar bien el listado de ingredientes. Cuantos menos ingredientes aparezcan mucho mejor. El primer ingrediente que aparece es siempre el que en mayor proporción se encuentra en el producto”.

“Mucha atención con las declaraciones que abarcan el efecto, supuestamente, que produce el alimento en nuestro organismo. Desconfiemos de los que dicen que contribuyen a mantener o aumentar el sistema inmunitario, regular el colesterol, evitar las enfermedades cardiovasculares etc.”

“Aunque en una bolsa de patatas fritas nos indiquen que están elaboradas con aceite de oliva, mucha atención, porque en muchos casos solo llevan realmente un 2% de aceite de oliva. Leamos siempre con detenimiento el listado de ingredientes y la tabla nutricional”.
 

“Nuestro cuerpo necesita tanto ácidos grasos omega-3 como omega-6. La grasa omega-3 interviene en el proceso de regular y reducir la inflamación. La omega-6 tiene un papel muy importante en la estructura, protección y regulación de las células. Lo importante es analizar desde qué productos y alimentos ingerimos esas grasas, y mantener un equilibrio adecuado entre ambos ácidos grasos para no producir un desajuste metabólico. Mal vamos, por ejemplo, si consumimos productos excesivamente procesados y apenas verduras, hortalizas, fruta fresca, legumbres etc.”

“Habéis oído hablar de la ‘Paradoja francesa’. Es una curiosa evidencia nutricional que ocurre en Francia por la que, a pesar de tener una dieta rica en grasas saturadas, usan para cocinar mantequilla o margarina en vez de aceite de oliva, su incidencia de enfermedades cardio- y cerebro- vasculares es relativamente baja”.

“Para que el pan sea realmente ‘integral’ no hay que fijarse en que lleve fibra, hay que ir al listado de ingredientes y ver que lleva de un 75% en delante de harina integral. Si el porcentaje es inferior no es integral, por mucho que lo ponga en el producto”.

“El pan de molde contiene más grasa que azúcar, porque así resulta más apetecible al paladar. Para el azúcar existen límites, para la grasa no. Pueden añadir tanta grasa como quieran”.

“La fecha de duración de un yogurt indica que hay que consumirlo ‘preferente antes de…’ pero si pasan unos días no sucede nada, Se puede alterar el sabor, el olor, pero no resulta perjudicial para la salud. En la fecha de caducidad, por ejemplo de una bandeja de carne, sí conviene hacer caso y consumirla antes de la fecha límite porque surgen bacterias que pueden producir toxicidad.  Por ello no conviene congelar carne con un solo día de caducidad, es mucho mejor congelarla recién adquirida”.

“Algunas marcas de caldo de pollo realmente de pollo solo contienen un 0,9 %. El resto son hortalizas, aceites, grasa de cerdo o de pollo, almidón de arroz etc. ¿Cómo consiguen el sabor a carne? Pues usando por ejemplo glutamato, un aditivo que potencia el sabor y resulta adictivo. El glutamato aparece también en las patatas fritas, aceitunas, aperitivos, en las croquetas que tan solo llevan un 0,3 % de carne de pollo etc. La industria alimentaria abusa de esta sustancia, perjudicial, para enmascarar la baja calidad de muchos alimentos los procesados”.

“La stevia y la sacarina son menos calóricos que el azúcar pero endulzan más. Y al final el cuerpo se acostumbra a ese dulzor y luego pide más alimentos con azúcar”.

“La cerveza sin alcohol sí lleva alcohol, pero no especifican cuanto. La ‘0,0’ no lleva alcohol”.

“Un huevo Kinder contiene un 41,2 % de azúcar. Para que os hagáis una idea un terrón  contiene 4 gramos de azúcar”.

“Las cremas de cacao llevan entorno a un 56% de azúcar. Ahora indican que no contienen aceite de palma pero siguen llevando aceites vegetales con mucho omega- 6”.

“El pescado pequeño es más sano que el grande porque contiene menos mercurio. La sardina presenta el mejor ratio selenio/mercurio”.

“El pollo que se cría libre contiene menos omega-6 que el criado enjaulado, sin apenas espacio para moverse. Que el animal se alimente de una u otra forma es clave”

“El sello de Denominación de Origen Protegida significa que todas las etapas, la producción, transformación, elaboración y/o envasado se realizan con un estándar de calidad en el mismo punto geográfico”.

“El sello de indicación Geográfica Protegida no es ni mejor ni peor que el anterior. Quiere decir, por ejemplo, que un cordero se ha criado en Navarra pero se ha sacrificado y procesado en Madrid”.

“El sello de Especialidad Tradicional Garantizada no está ligado al origen sino a los métodos de producción y a las recetas tradicionales de elaboración”.

“Alérgenos son todas las sustancias usadas en la fabricación y presentes en los productos causantes de alergias o intolerancias.

“La OMS define la Salud como un estado de bienestar físico, psíquico y social.
La Salud depende de los estilos de vida, la dieta, la actividad física, el tabaquismo y otras adicciones, los factores ambientales y la genética”. 
















martes, 8 de enero de 2019

¿Hasta cuándo?


Acaba de comenzar 2019 y mientras la mayoría ha elaborado su lista de propósitos, retos e ilusiones para los próximos 365 días, ya tenemos a varias familias para las que el año ha comenzado de la peor forma posible. Unos conmocionados por la primera víctima mortal de violencia de género del año, y otros porque han descubierto que sus hijos varones decidieron celebrar la salida y entrada del año violando a una mujer. En seis días de 2019, son dos las agresiones sexuales en grupo investigadas en nuestro país.

Publica el periódico El Español comentarios de vecinos y conocidos de los cuatro detenidos ya en prisión, de 19 a 24 años, en Callosa d’En Sarrià, Alicante. Vienen a decir que nadie se esperaba algo así porque “los padres de los agresores son buenas personas. No entienden los vecinos cómo les han podido salir unos hijos así. Y aunque algo se sabía, alardeaban de ello los detenidos, de que habían acabado montándoselo con alguna chavala en grupo, no creían sus conocidos que fuese de verdad”. Fue la hermana de uno de los detenidos quién avisó a la Policía de lo que estaba sucediendo.

Ante esto, violaciones en grupo o individuales, evidentemente a todos se nos revuelven las entrañas. Y claro que nos apetecería colgarles por los mismísimos, y unas cuantas cosas más. Pero como el asunto es tan serio, complejo, y puede ir a más hay que abordarlo a fondo. Aquí no hay que hacer distinciones entre  nacionalidades, edades, creencias religiosas, ideologías y estatus social de los violadores. Si verdaderamente somos sensatos hay que hacer mucho más que exigir que se endurezcan las penas, y no se permita salir a la calle a los que está demostrado por los propios profesionales que los tratan y conviven con ellos dentro de las prisiones, que nunca se van a reinsertar, que no tienen solución, y que son un verdadero peligro para el resto de los ciudadanos.

Contraproducente y peligrosa puede resultar la simplificación que muchas veces realizan los medios de comunicación, la falta de reflexión y los fenómenos de masas. Porque responsables de lo que acontece en mayor o menor medida somos todos. Psicólogos, trabajadores y educadores sociales nos llevan tiempo advirtiendo de lo mal que está educando la sociedad a sus niños y adolescentes. La deshumanización, entre otras cosas, ayuda a generar monstruos. Qué futuro nos espera si a unos cuantos menores se les educa sin normas, restricciones, obligaciones, permitiéndoles y dándoles todo, a su libre albedrío, sin conciencia  de que todo acto conlleva una consecuencia. Dejándoles hacer porque no se puede ya con ellos. Y a otros tantos sin proporcionarle lo más básico y fundamental, un hogar feliz, con afectos, atención y reconocimiento, un entorno seguro, equilibrado, sin violencias, sin maltrato, sin abandono, que les acompañe en sus necesidades madurativas y emocionales.


Hace unos días otro periódico, El Mundo, publicaba que “al menos veinte agresiones sexuales múltiples han sido investigadas en 2018… Sin conocerse aún datos del pasado año, las cifras arrojan 1.517 hombres detenidos e investigados en 2017 por agresiones con y sin penetración”. Desde luego que la cifra, impresiona.

Resultaría ridículo, absurdo, poner en duda que la mayoría de los hombres son buenos. Me consta  que al igual que nosotras, las mujeres, están preocupados. Porque evidentemente, para empezar, todos los hombres tienen madres y la mayoría hermanas y pareja, y muchos más además hijas, sobrinas y nietas. Y dudo que ninguno de ellos quiera que los suyos puedan vivir algo así.  

Yo no quiero bandos de mujeres y hombres porque todos formamos parte de esta sociedad, de esta cultura, del sistema patriarcal, de los estereotipos y micromachismos, que nada bueno aportan. En nuestras manos está cambiar conciencias, ideas, actitudes, estilos y modos de vida.
Lo que sí quiero y exijo es que reflexionemos todos sobre qué modelos de relaciones y sexualidad están sirviendo de ejemplo, de guía, a nuestros adolescentes. También deberíamos tener muy claro que cuando se detecta una conducta inapropiada, que escapa a nuestro control, que puede ocasionar daño a terceros no se puede mirar hacia otro lado. Hay que buscar ayuda profesional para erradicar, reconducir, dicha conducta. Y ante cualquier abuso, agresión, ante cualquier tipo de violencia siempre hay que intervenir, hay que denunciar.

Las hijas, las mujeres, me parece que ya nos sabemos de sobra la lección. Y a los hijos varones, hasta cuándo vamos a esperar para enseñarles, desde bien pequeños, que la violación no es un acto sexual, no es una opción, no es un juego, un reto. No es algo a imitar, no es ejemplo de nada. Y que jamás se puede minimizar el daño que genera en el otro o responsabilizar a la víctima. La violación es una agresión relacionada con la voluntad de ganar, de someter, de poder, donde las mujeres o los hombres no son más que objetos sexuales a disposición del que la ejerce, practica y obtiene placer con ello. Que nadie se engañe pensando que la violación procede de un instinto sexual básico masculino que no se puede reprimir. Es algo mucho más social que biológico.
Creo que no me equivoco al pensar que la mayoría de los padres y madres probablemente hablan muy poco de sexo con sus hijos. Esta cuestión, como otras, se ha derivado, delegado, a la escuela. Pues visto lo visto conviene hacerlo, y en profundidad sin tapujos ni vergüenzas y bien documentados. Si con los hijos somos capaces de abordar e insistir en temas como el alcohol, el tabaco, las drogas, las ludopatías, por qué no les hablamos sobre la pornografía, la prostitución, la trata de blancas etc.
A estas alturas, por el bien de todos, espero que nadie siga creyendo que el hablar de estos temas con los menores es incitarles a probarlo. Si queremos que nuestra sociedad no se trastorne y enferme más de lo que ya está  y  mujeres, niños, personas mayores, personas con discapacidad y el colectivo LGTB se conviertan en el blanco de los monstruos que la propia sociedad genera…actuemos, y de forma contundente.