jueves, 3 de marzo de 2016

"Micromachismo: desigualdad del día a día"


Anoche Miguel Ángel Jiménez, psicólogo especialista en psicología clínica, impartió la charla titulada “Micromachismo: desigualdad del día a día”. Una actividad organizada por la Concejalía de la Mujer y el CAVI de Yecla con motivo del Día Internacional de la Mujer.

“Nos guste más o menos todos los hombres somos machistas. Y algunas mujeres también lo son”.

“Aunque no tiene que sonar a excusa, los hombres tenemos grabado el código de poder y dominación. Nuestros ancestros machos salían a cazar arriesgando la vida. Y las hembras cuidaban de la prole y el refugio. El macho era el dominante y ejercía su poder sobre la hembra, que era más débil”.

“En tiempo de nuestros abuelos y padres seguía sucediendo lo mismo que hace miles de años. El machismo se percibía como normal. El hombre es el que aportaba el dinero a la casa. Los roles domésticos y familiares correspondían a la mujer. Se educaba a la mujer para satisfacer a su esposo. Todo se basa en el mito de la superioridad masculina que seguimos manteniendo, y que la sociedad refuerza”.

“Pero, ¿qué factores contribuyen a la supervivencia del machismo?
Leyes discriminatorias, educación y publicidad sexista y machista, procreación como autorrealización, diferencias religiosas, división de trabajo etc”.

“El machismo lo vemos hasta en la religión. Los curas pueden ir con túnica y con pantalones. Pero, ¿alguien ha visto alguna vez a una monja en pantalones? En cualquier religión prácticamente todos los grandes seres omnipotentes son varones”.

“Los hombres siguen ocupando muchos más puestos directivos. Y la mujer gana un 24% menos al año ejecutando el mismo trabajo que el hombre, en el mismo puesto”.

“Y, ¿qué pasa en la política? Pues que casi todos los candidatos, los presidentes, los líderes, son hombres.

“Actualmente presumimos todos los hombres de que ya no somos machistas. Pensamos que hemos abandonado el machismo duro, que somos igualitarios y ya no somos dominantes. Porque los hombres ayudan en las tareas domésticas y con los niños, porque dejan que sus parejas trabajen fuera de casa y salgan con las amigas… Hacemos cosas que si nuestra madre nos viera alucinaría. Pero esa percepción es falsa porque seguimos queriendo mantener el poder en la relación. Pero ahora usamos formas menos agresivas que antes, menos dañinas”.

“Estamos tan acostumbrados al machismo, al micromachismo que a veces ni lo percibimos. Los hombres dicen: si es que yo soy así, si yo me esfuerzo, he cambiado. La pareja comenta: si el caso es que mi marido es buena persona, el es así, es lo que me ha tocado, qué voy a hacer. Pero lo cierto es que las mujeres se siguen irritando y con mucha razón”.
 “Conviene aclarar que machismo no es lo mismo que violencia de género. La violencia de género es toda acción que limita, coacciona o restringe la libertad y la dignidad de la mujer. Puede ser física, psíquica o sexual. Pero lo que sí está claro es que la causa de la violencia de género es el machismo”.

“Cuando hablamos de violencia de género, en la punta de la pirámide del iceberg están las agresiones, los abusos, la violación, los asesinatos. Esto es lo que se ve, lo que se denuncia a la policía. Pero antes de llegar a esto, a mitad de camino están los insultos, las coacciones, la manipulación. La violencia psicológica es mucho más difícil de demostrar, de denunciar. Y en la base de la pirámide, en la planta baja, está el micromachismo.
¿Quiere esto decir que todos los que usan el micromachismo ascenderán a la punta de la pirámide? No, desde luego. Pero algunos sí llegarán a encumbrar el iceberg. Ejemplos tenemos casi todas las semanas”.

 “Define Luis Bonino el micromachismo como prácticas sutiles de dominación masculina en la vida cotidiana. Son pequeños y cotidianos controles, abusos e imposiciones de poder de los varones en la relación de pareja”.

“Con el micromachismo se intenta mantener el poder, la superioridad y el dominio sobre la mujer. Buscamos la reafirmación de la identidad masculina, porque nos creemos superiores. Algunos micromachismos no suponen mala voluntad o planificación. Otros sí, son conscientes y voluntarios”.

“Pero, ¿por qué nos seguimos comportando así los hombres? ¿Por qué esa idea de superioridad?

“Cuando el micromachismo perdura se rompe la comunicación y el afecto, solo queda la obediencia. Cuando la mujer reclama más igualdad el hombre la ve como adversaria. Entonces recopila y activa sus armas para retener el poder”.

“Por un micromachismo aislado esporádico no pasa nada. El problema surge cuando se produce día a día. Cuando se somete a la mujer a que esté a nuestra disposición, y esta trata de romper con su rol pierde energía y tiempo propio, y surgen las depresiones, las bajas laborales etc. Entonces el hombre contraataca y aumenta su control y poder. Esto hay que erradicarlo”.

“El micromachismo llega a ser tan manipulativo y sutil, tan encubierto y efectivo
que la mujer ni lo percibe. El hombre coarta los deseos de la pareja. Y al final se hace lo que dice el hombre. Y cuando la mujer le argumenta es una maniática, una histérica, una inconformista etc.”

“Si nos paramos a observar el varón crea conductas de distancia, de aislamiento, de privacidad, de posesión. Por ejemplo, tiene su sillón para ver la tele y enseguida se adueña del mando a distancia”.
“La mujer tiene que luchar por el equilibrio en la relación de pareja. No puede ni debe ser sumisa, por muy enamorada que esté. Se debe sentir igual que el hombre. Ella tiene que estar a la misma altura que el hombre. El hombre no es superior. Y por supuesto no debe permitir jamás ningún tipo de agresión ni psicológica, ni física. Y tener muy claro que un hombre agresivo, un maltratador no va a cambiar”.

 “Hay que conseguir la igualdad en el reparto de las tareas domésticas. Hemos avanzado en ello pero más del 70% las siguen asumiendo ellas. Tenemos que ser más igualitarios”.

¿No os habéis cuestionado nunca por qué a un hombre le cuesta tanto aprender a manejar la lavadora, pero el móvil lo domina?

 “El hombre se hace el tonto, el olvidadizo con las tareas domésticas. O incluso  las hace más lento o mal. La excusa del hombre es que ella lo hace mejor. Se aprovecha del rol de cuidadora y la predisposición femenina. De su orgullo de ser madre y darlo todo. Delega en ella. A él no le molesta el friegue sin hacer, o la ropa sin planchar, a ella sí”.

“Hombres y mujeres tienen que tomar conciencia y aprender a compartir. Hay que quitarse de la cabeza la palabra, ayudar. La casa, los hijos son un proyecto en  común”.

“La mujer tiene que aprender a detectar el micromachismo e impedirlo. Tiene que reconocer el lenguaje manipulativo. Debe conocer las tretas sutiles que utiliza el hombre para retener el poder. No es que tenga que estar por encima del hombre sino a su nivel”.

“Ejemplos de micromachismo. Cientos. Los dos viendo la tele. Llora el bebe y el hombre le dice a su mujer: tu hijo está llorando”.

“Habrá hombres que no se planteen cambiar, pero por sus hijos tienen que fomentar y educar en igualdad de género. Una hija puede aprender a colgar un cuadro y un hijo a planchar. Me sigue sorprendiendo mucho que a estas alturas a algunos hombres no les parezca bien que su hijo juegue con muñecas. Sales a pasear, y te cruzas con un carrito de bebé y sin preguntar sabes el sexo de la criatura. Parece increíble, pero seguimos vistiendo a las niñas de rosa y a los niños de azul. A las nenas las disfrazamos de princesas y a los nenes de guerreros”.

“He visto en mi consulta a chavalas de veinte años cuyo único objetivo en la vida es casarse y tener hijos. Y chicos de quince años que controlan el teléfono de su novia, que les dicen que ropa usar. Esto me alarma y mucho. Me dan ganas de saltar del sillón”.


“Los hombres tenemos que utilizar cada vez menos el micromachismo. Y tener claro que lo que vale para mi vale para ella”.






lunes, 29 de febrero de 2016

Me gustaría no tener que celebrar, el Día de la Mujer

Santiago Caruso


Dentro de unos días, el 8 de marzo, celebramos el Día Internacional de la Mujer. Volveremos a escuchar lo mismo que todos los años. Declaraciones, manifiestos, intenciones, promesas… No me apetece abordar los aspectos que todos tratarán. Prefiero centrarme en lo que acontece día a día en muchos hogares. Porque creo que a estas alturas de siglo ya hemos reflexionado bastante sobre derechos e igualdad de género, y la lección nos la sabemos todos. Pero ponerla en práctica es harina de otro costal. Hay que pasar a la acción desde muchos frentes para erradicar el machismo, la desigualdad y la discriminación que existe hacia las mujeres.

Suena bonito y parece sencillo hablar de igualdad. Pero, ¿cómo vamos a modificar lo que sucede en el ámbito laboral, en la sociedad en general, si resulta que dentro de casa las mujeres por evitar discusiones, enfados y males mayores acaban cargando prácticamente con todo el trabajo que genera un hogar?

Probablemente algún caballero estará dudando si seguir leyendo o no. No dejen de hacerlo, por favor. Mis palabras no pretenden criticar ni atacar a nadie pero sí convertirse en queja, dándoles voz a muchas mujeres. Mostrar lo que nos disgusta, duele y amarga es sano y necesario. Seamos valientes, y destapemos la caja de Pandora.

Vamos a ver, si mujer y hombre trabajan fuera de casa las mismas horas, lo justo sería dedicar el mismo tiempo a las fastidiosas, ingratas y gratuitas labores del hogar. El mismo tiempo de descanso y ocio se merecen también. Pues por muchos cálculos que haga no me salen las cuentas, porque ese reparto equitativo no se cumple. Me puede aclarar alguien ¿por qué vale más el tiempo de trabajo o de ocio del hombre que el de la mujer?

Esperando estoy que alguna universidad americana investigue y descubra qué cromosoma  o gen en la mujer la dota de unas habilidades únicas, extraordinarias e ilimitadas, para asumir las labores del hogar y la crianza de los hijos.

Señoras y señores mías, que ninguno nos hemos caído de ningún árbol esta noche, que para realizar las tareas de casa y atender a los hijos no es necesario ni preciso estudio alguno. Todos con mayor o menor sensibilidad, habilidad y acertada gestión del tiempo estamos capacitados para llevarlo a cabo. Pero claro apetecer, no apetece. Nadie disfruta de lo lindo, ni reporta notoriedad ni éxito hacerse cargo de semejantes menesteres. Más bien se nos pone a todos una leche de canto. Porque no nos sobra el tiempo, y es lo más valioso que tenemos. Porque enriquece y agrada mucho más leer, escribir, practicar deporte, socializar, trastear por redes sociales, adquirir nuevos conocimientos, o simplemente echarse la siesta y soñar bonito.

Dicen que a los hijos se les educa desde el ejemplo, el buen ejemplo. Pues viendo desde pequeños como es la mamá la que puede y carga con todo en la casa, aprenden bien rápido a escaquearse, a ir a lo mínimo. Descubren y asumen que mamá, con mejor o peor cara, con más o menos gritos y quejas, todo lo resolverá.

Y, ¿qué pasa con las mujeres que no están activas en el mundo laboral? Ellas no tienen excusa y deben convertirse en las esclavas de todos. Pues no deberían. Aunque asuman todo el trabajo del hogar, se les tendría que compensar de alguna manera. No, no me digan que el país se va ya definitivamente a pique si les ponen un salario. Pero podrían, por ejemplo, disponer de un carnet que las acredite como auxiliares del hogar y obtener descuentos en el transporte público, en cursos formativos, y actividades socio-culturales y deportivas. Y por qué no también un descuento, al menos una semana al año, en los hoteles. ¿Creen que no se lo merecen?

Con más o menos ironía, sentido del humor y seriedad, hay que buscar soluciones reales y factibles para conseguir la igualdad, empezando desde el hogar. Sustituyendo el aparente amable ¿te ayudo? por el “vamos a organizar las tareas y cooperar”. Mujeres y hombres con respeto mutuo tienen que reconfigurarse, priorizar y desaprender.

No se me ocurre mejor modo de poner fin, que con algunas viñetas de Forges, El País. Qué bien ha plasmado este artista, como en tantas ocasiones, la cruda realidad. 





jueves, 18 de febrero de 2016

“Claves para vivir en familia hoy”



Anoche Ramón Berenguer, mediador familiar, impartió la charla titulada “Claves para vivir en familia hoy”. Durante algo más de una hora Berenguer habló de los recursos y habilidades que necesitamos conocer, para afrontar las dificultades que surgen en la familia en la vida diaria. La actividad organizada por Amites Yecla, O.N.G aportó mucho contenido sobre el que reflexionar.

“Según datos del INE de 2014 un 63% de parejas se divorcian en nuestro país. El matrimonio dura unos 15,8 años y la edad crítica abarca de los 40 y los 49 años. España es el cuarto país de Europa en divorcios”. 

“En cualquier relación de pareja, de amigos, de hijos, un 80% de la persona  nos gusta y un 20% no nos agrada tanto”.

“A veces nos puede nuestra vena perfeccionista y solo nos fijamos en los errores. En cualquier tipo de relación hay que restarle importancia a los fallos, porque todos los cometemos. Es bueno centrarse en lo positivo, en lo que sí nos gusta”.

“Hay mucha diferencia entre hacer una crítica  y una queja. Una queja consiste en puntualizar un acto concreto, algo específico de mi pareja que me ha disgustado o molestado. Quejarse es sano y positivo”.

“Una crítica es cuando decimos a toda la persona, no. Cuando atacamos a la persona al completo y gratuitamente”.

“Cuando se le pregunta a John Gottaman, un psicólogo que lleva 20 años estudiando las relaciones de pareja, sobre lo que mina un relación nos habla de los cuatro jinetes del Apocalipsis. Las críticas, el desprecio, estar a la defensiva y una actitud evasiva”.

“La base de una buena relación de pareja consiste en mantener un deseo sincero de conocer a tu pareja. Y de alabar y valorar sus aciertos diarios”.

“Murray Bowen, uno de los pioneros de la terapia familiar, hizo un experimento y comprobó que cuando los padres estaban en buena sintonía, el hijo con problemas mejoraba, e incluso aceptaba bien normas y castigo”.

“Los niños viven muy mal que sus padres se peleen. Si existe distorsión entre la pareja y te vuelcas sobre tu hijo, el niño empeora. Sustituir el afecto y la atención de la pareja por el del hijo no suele funcionar. Cuando una pareja se lleva bien incluso surgen menos celos entre hermanos”.

“La gente me pregunta si por los hijos es mejor separarse o no. Permanecer en casa aparentando ser una pareja feliz, pero con malas caras y discusiones les hace a los niños pasarlo francamente mal. Si me separo de mutuo acuerdo y con respeto hacia mi pareja eso beneficia a los hijos. Los niños tienen facilidad para adaptarse a todo”.

“Pero si me separo y la guerra sigue igual, si usamos a los niños como moneda de cambio, no arreglamos nada. Estaríamos igual que juntos. Los hijos necesitan ver que sus padres se respetan”.

“Antes los padres eran autoritarios, imponían normas a rajatabla. No se les cuestionaba. Imperaba el porqué lo digo yo”.

“Ahora hay muchos padres permisivos. Quieren educar con mucho cariño. Sin normas ni exigencias ni castigos, para que no se les traumatice el niño. Hay muchas madres de niños de infantil que llegan al colegio diciendo a la maestra: no puedo con él”.

“El problema ahora es que algunos hijos gritan, amenazan y pegan a los padres. La Comunidad Valenciana es líder en denuncias de padres a hijos”.

“También están surgiendo ahora padres pasivos e indiferentes. Les dejan hacer a los niños lo que les viene en gana. Les plantan frente a la televisión y que se distraigan solos. Que se eduquen solos”.

“Los padres tienen  que ser asertivos. Tienen que educar con afecto, cariño, apoyo y comunicación. Hay que escuchar mucho a los hijos, ser sensibles a lo que necesitan y darles un tiempo de calidad. Hay que poner a los niños normas y límites. Control y exigencias valorando el esfuerzo. Eso también es querer a los hijos”.

“Hay que equilibrar la balanza de afecto y exigencias. Que se desequilibre hacia el afecto no es bueno”.

“Para educar bien, los padres tienen que mantener siempre un buen nivel de autoestima que les permita relacionarse con los demás. Uno tiene que  encontrarse bien consigo mismo. Hay que relacionarse de igual a igual con los demás, sin ser más ni menos que nadie. Iguales en dignidad, derechos, en todo. Tenemos que conocer nuestras debilidades y fortalezas, y estar seguro de sí mismo”.

“Hay que educar a los hijos con amor sincero y siendo un ejemplo de pareja feliz. Hay que dedicar tiempo de calidad a cada hijo y a la familia al completo”.

“Hay que educar en la frustración. Y en la austeridad aunque tengas abundancia. Hay que darles a los niños responsabilidades dentro de casa desde pequeños. Y no evitarles las dificultades de la vida. Hay que enseñarles a aceptarlas y a superarlas”.

 “No hay que ocultar o pasar por alto las faltas de los hijos. Desde bien pequeños tienen que aprender a asumir las consecuencias de sus actos. A responsabilizarse de sus acciones”.

“Hay que aceptar al hijo que tenemos, no al que nos gustaría. Valorando el esfuerzo y no el resultado. No dando tanta importancia al fracaso o al éxito”.

“Antes en mis tiempos los objetivos estaban muy claros y todos sabíamos lo que teníamos que hacer. Ahora muchos jóvenes están carentes de objetivos, de motivación y muchas veces los padres no sabemos cómo orientarles”.

“Hay que enseñar valores a los hijos en casa, y que los vivan, dándoles siempre buen ejemplo”.









sábado, 30 de enero de 2016

¿Cómo ser un ciudadano global?


El Área de Educación para el Desarrollo y Cooperación Internacional de la Asamblea local de Cruz Roja Yecla (Murcia) celebró anoche una charla-coloquio en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Yecla. Marga Barceló, referente nacional de Sensibilización y Educación para el Desarrollo de Cruz Roja Española, impartió la charla titulada “Cómo ser un ciudadano global”.


Tras su exposición sobre cómo conseguir un mundo más justo y equitativo, y una educación para el desarrollo y ciudadanía global, intervinieron en el coloquio Moisés Navarro, presidente de la Coordinadora de Organizaciones No Gubernamentales para el Desarrollo de la Región de Murcia, CONGD.  Jon Sicilia, responsable de activismo de Amnistía Internacional, y María Hernández, responsable de análisis de la realidad de Cáritas Región de Murcia.



Marga Barceló.

Referente nacional de Sensibilización y

Educación para el Desarrollo de Cruz Roja Española.

@mabamo11 @CruzRojaEsp


“En el mundo hay mucha desigualdad, un reparto desigual de la riqueza. Si seguimos así la situación llegará a ser insostenible. El 80% de los recursos que nos da la madre tierra están en manos de un 20% de la población. Dentro de unos años alguien será inmensamente rico y lo poseerá todo”.

“Las multinacionales han estudiado al ser humano muy bien.  A través de las nuevas tecnologías nos investigan, nos vigilan. Practican con nosotros un marketing individual. Os habéis parado a pensar cómo ante cualquier deseo, capricho o preferencia que muestres, enseguida te ofrecen una oferta en redes sociales”


“Están pasando muchas cosas en el mundo. La tecnología nos permite acceder y disponer de mucha información. Hay más movimientos sociales que nunca. Los valores humanos han ido cambiando con la sociedad. Pero tenemos que hacer un análisis de las  cosas, y no dejarnos engañar”


 “Todos los conflictos armados son provocados por intereses, por los recursos que existen en los países donde se producen. Se compra barato en los países en desarrollo, para luego consumir esos recursos en el primer mundo”


“Cientos de refugiados siguen cruzando el mar, y muriendo. Europa no está haciendo nada, se ha colocado un velo. No quiere darles asilo. Es obligación de los estados acogerlos”


“Muchos de los acuerdos a los que se llegaron para promover un desarrollo sostenible no se están cumpliendo. Por ejemplo siguen existiendo paraísos fiscales. Y muchos países no practican una política fiscal para que los más pobres paguen menos”


“Debería existir una alianza mundial para que ningún país se convierta en paraíso fiscal. Dónde está el dinero de los narcotraficantes y de la venta de armas. Ellos son los que más dinero del mundo poseen”


“En muchos países las mujeres no tienen las mismas oportunidades que los hombres. Cualquier problema del mundo afecta siempre mucho más a la mujer. La pobreza se ha feminizado”


 “Los españoles somos muy solidarios cuando surge una emergencia. Nos centramos y actuamos rápido antes los llamamientos inmediatos. Pero después…”


“El mundo no va a cambiar porque sí. Primero tenemos que cambiar cada uno de nosotros. Nuestros valores, actitudes y habilidades. Un ciudadano global es el que reduce el consumo, reutiliza y recicla”

“Queremos respetar a la naturaleza y sabemos que hay que reciclar. Pero luego somos unos auténticos desastres porque no nos han educado en actitud”

“Algunas personas desconfían de las ONG porque han habido engaños notables. Pero os aseguro que las más importantes son mega investigadas,  son transparentes y están sometidas a auditorías externas al recibir subvenciones públicas. El 80% siempre llega directamente a los beneficiarios. El 20% se destina al personal que se requiere para gestionarlas, para sacar los proyectos adelante. Doy fe de ello”



Moisés Navarro.

Presidente de la Coordinadora ONGD de la Región de Murcia.

@moisnavarro @CONGDRMurcia


“Una ONG es una asociación sin ánimo de lucro, con conciencia crítica.  No se mueve por intereses lucrativos. No manipula realidades. Defendemos el interés general de todas las organizaciones”


"La solidaridad debería ser un principio ético. La desigualdad, la brecha entre Sur y Norte se está acercando”

“Más del 50% de la población son mujeres. En muchos países su papel está infravalorado. Solo reciben una décima parte de la riqueza que se consigue”


“Trabajamos mucho con la infancia. La mortalidad infantil sigue siendo muy elevada en muchos lugares del mundo. Muchos niños están sometidos a la esclavitud laboral. Muchos de los productos que consumimos aquí son elaborados por niños esclavos”


“En el mundo del campesinado, otro sector importante donde se trabajan proyectos de cooperación al desarrollo, la tierra está en muy pocas manos. A menudo lo poco que cultivan es prácticamente para sobrevivir”


“Los refugiados están muy de moda. Hay 60 millones de refugiados. Y  el mar mediterráneo se ha convertido en una fosa común”

“Instamos a los gobiernos a que cumplan con sus obligaciones. Ayuda de emergencia, comercio justo, consumo responsable. Sensibilización para educación para el desarrollo. Investigación y reflexión. Fomento de un pensamiento solidario”


“Hay que activar un modelo de desarrollo, que la solidaridad sea un principio ético”


“Las ONG son las instituciones más transparentes. Ya nos gustaría que todos los organismos pasaran por nuestras auditorías. Todas las subvenciones se justifican. El 20% se destina a infraestructura y a personal. Las cuentas son públicas. Somos transparentes en lo económico y en el engranaje, en cómo funcionamos, en cómo contratamos personal, en cómo se elige presidente. Quienes duden que se acerquen que pregunten”




Jon Sicilia.

Responsable de activismo de Amnistía Internacional.

@JonSicilia @amnistiaespana


“Como ciudadanos tenemos una responsabilidad. No permanecer indiferentes ante lo que está ocurriendo en cualquier parte del mundo. Cualquiera de nosotros puede participar y colaborar con una ONG, para que día a día se respeten y se cumplan los derechos humanos”


“Las empresas son las dueñas del mundo por omisión nuestra. Porque las personas podemos cambiar las cosas pero no ejercemos ese derecho, esa opción”


“Con las ONG se tiene que ser crítico, claro que sí. Pero el único dinero que no llega es el que no se da. Quien quiera colaborar que pregunte, que investigue”


 
  

 María Hernández

Responsable de análisis de la realidad de Cáritas Región de Murcia.

@_CARITAS

 

“Lo que está sucediendo en muchos países, la crisis de refugiados no es solo una emergencia, es el resultado de una política orientada al control de flujos desde el primer mundo. Las migraciones son una oportunidad para el desarrollo de todos los pueblos. Corremos el riesgo de fragmentar los procesos migratorios”


“La política migratoria no pone en el centro a la persona. No ataja los conflictos armados, la pobreza, la corrupción. Se necesita una respuesta conjunta, una estrategia coordinada”


“El número de refugiados aumenta y la situación se agrava para miles de personas. Los discursos no definen soluciones concretas y humanas. Asistimos a un efecto cebolla. Los recursos, la subsistencia en los países de tránsito es limitada”


“Quien se mete en una barcaza con una criatura huye por miedo a perder la vida. Huye de la exclusión, de la miseria, de la pobreza extrema”


“Entre todos hay que sensibilizar a la comunidad y canalizar con prudencia la explosión de solidaridad. Se necesitan voluntarios preparados. Hay que tomar conciencia de los recursos que se movilizan. Conciencia de la convivencia que deseamos cuando se apaguen los focos de los medios de comunicación”


“Las cosas no se arreglan de golpe. Con presión social las cosas cambian, se avanza. Trabajando por la convivencia, por lo comunitario, por un mundo global con las mayores cotas de desarrollo me siento esperanzada. No fomentemos una sociedad superficial” 










 

 

 

 

 

jueves, 28 de enero de 2016

Mano de hierro contra el abuso, violación y asesinato infantil


Mañana en la localidad burgalesa de Hontoria del Pinar la familia de la pequeña Alicia vivirá una autentica pesadilla. Tendrán que enfrentarse a una situación indeseable y equivocada, fuera de lugar. Algo que nadie se merece. Vivirán el momento más difícil y doloroso de sus vidas. Dar sepultura a una criatura que apenas levantaba un metro del suelo.

Cuando crees que ya lo has leído y escuchado todo sobre abusos sexuales y violencia de género ejercida sobre menores, surge de un día para otro un nuevo caso más salvaje, espeluznante y desgarrador. ¿Pero qué clase de alimaña es capaz de abusar de una criatura y arrojarla después a través de una ventana al vacío?

Sentirse sobrecogido, consternado, sin poder contener las lágrimas, imaginando con gozo las aberraciones que semejante monstruo se merecería es totalmente lógico y humano. Porque resulta imposible buscar y analizar un por qué, dar con una explicación, con un algo que justifique y alivie la pena y la rabia que como seres humanos nos invade desde las entrañas, por el asesinato tan vil y cobarde de la pequeña Alicia. Y por la brutal agresión que sufrió la madre, que pudo salvar su vida por enfrentarse con uñas y dientes a su agresor.

Gabriela evoluciona favorablemente de sus múltiples traumatismos en el hospital, fuera ya de la UCI ingresada en una habitación de planta. Las lesiones físicas padecidas, dejando alguna que otra cicatriz, sanarán. Pero el daño psicológico, el caos y destrozo mental permanecerá prácticamente de por vida.
Cómo consolar y resarcir a esta joven, con toda una vida por delante, de semejante experiencia tan inmerecida, inesperada, siniestra y amarga. Prudencia y sensatez pido a todos aquellos que se consideren capaces de cuestionar el proceder y las decisiones de esta mujer, de juzgar a una víctima.

Que nuestros representantes políticos manifiesten condena y repulsa ante acontecimientos tan atroces, y decidan implicarse en minutos de silencio y concentraciones me parece lógico y sensato. Pero a estas alturas de mi vida yo ya no me conformo con todo eso. Yo les tengo que exigir mucho más. Bastante más. Medidas y actuaciones firmes, concretas, efectivas, y menos palabras.

Yo quiero que a esta alimaña que ha roto la vida a tantas personas, al que en principio le imputan un delito de asesinato consumado por matar a la pequeña arrojándola por la ventana, y otro delito de asesinato en grado de tentativa por haber tratado de acabar también con la vida de la madre, le apliquen la pena máxima de la última reforma del Código Penal: prisión permanente revisable.

Me decía hace unos minutos una amiga, que a los hombres capaces de abusar y violar a un menor, no deberían de aplicarle en las prisiones el protocolo de prevención de suicidio, y medidas adicionales para garantizar su seguridad. Le he respondido que sería demasiado injusto, bien por propia iniciativa o la de otros, que pudieran perder la vida tan fácil y rápido.


¡No hija no, de eso nada! Yo pido, exijo a nuestras autoridades que a este tipo de monstruos se les condene y encierre de por vida. Que no vuelvan a salir a la calle. Que pasen el resto de su vida enclaustrados. Porque por mucho tratamiento y reinserción que se les aplique, los pedófilos, los pederastas nunca dejarán de agredir y violar.