martes, 11 de febrero de 2025

Las que no duermen NASH

 


Cuando leí la trilogía del Baztan de Dolores Redondo disfruté muchísimo. Y ahora, con su última novela, he vuelto a hacerlo. La autora nos transporta de nuevo a los valles de Navarra, nos sumerge en una atmósfera repleta de leyendas, misterios y secretos. Nos muestra a unas mujeres fuertes e inteligentes, que se apoyan unas en otras, dispuestas a encontrar la verdad y sacar a la luz lo que algunos han intentado enterrar.

Me gusta mucho la habilidad de Dolores Redondo de construir poco a poco, de cómo todas las piezas van encajando, con un ritmo constante, con giros inesperados que te mantienen enganchado hasta la última página. Los personajes, muy bien construidos, aportan riqueza y profundidad a la narrativa.

Lo que no he terminado de entender, me parece innecesario, es añadir la palabra NASH al título. Y tampoco me ha gustado mucho el trozo en el que la autora hace referencia a ella misma y sus novelas.


viernes, 7 de febrero de 2025

Adiós, pequeño

 

 

Cuando a principios de año entré en la biblioteca buscando una nueva lectura, dudé en si coger o no esta novela de Máximo Huerta, galardonada con el Premio de Novela Fernando Lara 2022, porque es una historia real, sincera, triste y dura. Pero a la vez transmite mucha ternura y calma. Es una novela de despedidas, de perdón, de mensajes entre líneas.

El autor nos abre su corazón y comparte con nosotros un momento muy complicado de su vida, el proceso de enfermedad de su madre. Con un lenguaje sencillo y sincero, lleno de emociones, nos hace reflexionar sobre nuestras propias vivencias, la relación de hijos y padres que a veces resulta tan difícil y tortuosa, el retrato de un país y una época desde su universo familiar.

Es la primera vez que leo a Máximo Huerta y me ha gustado mucho su capacidad de ir desgranando la cotidianidad tan difícil de explicar en palabras. Admiro su valentía de contarnos cosas tan íntimas, acabas empatizando con el narrador.


lunes, 6 de enero de 2025

Una historia particular

 

Manuel Vicent nos ofrece un relato autobiográfico, una interesante crónica de la historia de nuestro país, desde la postguerra a nuestros días, a través de muchas de sus vivencias. Con una mirada inteligente y vitalista, con gran maestría, agilidad y sin acritud nos habla de pasado y presente, de sueños cumplidos y derrotas.

He disfrutado mucho leyendo a Vicent y recomiendo este libro, es un regalo, una oportunidad para no olvidar cómo hemos ido evolucionando. A través de capítulos cortos, muy cercanos a la crónica periodística, redactados en primera persona, el autor emprende un viaje vital. Se enfrenta a su propia historia, llegando a la vejez sin un ápice de rencor.

Manuel Vicent nos cuenta lo que ha visto, lo que le ha pasado, a las personas que ha conocido, los sucesos que ha presenciado. Nos muestra que lo importante además de ser uno mismo es estar en paz con quien has sido. Y llegar al final de la vida sin rencores, sin odios, sin veneno.