domingo, 9 de noviembre de 2025

El cuento número trece

 

Diane Setterfield nos ofrece una novela de lectura sencilla, narrada a dos voces. Un relato dentro de otro relato, lleno de presente y pasado, misterios, intrigas y secretos. Una conocida escritora, Vida Winter, decide abrir las puertas de su casa a la hija del propietario de una librería de libros antiguos, Margaret, bibliógrafa y amante de los libros, para que escriba sobre su vida y la de su familia. 

La historia de ambas mujeres resulta tan amable y edulcorada, como inquietante, retorcida y peligrosa, con muchos recovecos que no esperas. Ir conociendo a la peculiar familia de Winter, llena de secretos y personajes enigmáticos angustiados por el peso de su pasado, que viven en mansiones, parajes lúgubres y decadentes, nos irá generando desasosiego y mucho interés por saber más sobre ellos.

La autora nos hace reflexionar sobre las relaciones entre hermanos, entre gemelos. Aborda temas como el abandono, la soledad, los recuerdos, la propia identidad, los miedos y la locura. Todos los personajes, muy diferentes entre sí, están caracterizados a la perfección. Con gran habilidad traza un retrato psicológico de cada uno de ellos. También nos habla de amor, del sano y del tóxico, y del concepto de familia. Ofreciéndonos distintas perspectivas sobre la paternidad/maternidad. A veces no son precisamente los padres biológicos quienes más quieren y acompañan. 

Diane Setterfield nos muestra que la literatura además de hacernos soñar nos sirve para conocernos mejor a nosotros mismos.  En los libros puedes encontrar parte de ti mismo, verte reflejado y sentirte comprendido. 

 

 


domingo, 2 de noviembre de 2025

Los ingratos

 

 

He disfrutado muchísimo con esta novela, profunda, directa y sencilla, que te llega al corazón. Os la recomiendo. Pedro Simón aborda el tema de las relaciones humanas, de los afectos y las pérdidas, los silencios y vacíos emocionales, y la necesidad de ser agradecidos. Nos hace reflexionar, desde la ternura y la culpa, sobre las personas que sin ser familia han dejado una profunda huella en nosotros. Nos formaron, educaron y acompañaron en muchos sentidos de la vida, y quizás en su momento no supimos valorarlos como merecían. Sí, somos muy ingratos.   

El autor nos mete de lleno en la vida de una familia de los años sesenta que se adapta a una nueva sociedad, que entre otros muchos cambios inicia la emigración del campo a la ciudad buscando un mejor futuro para los suyos. Dos narradores, David el hijo menor de una maestra y Emérita contratada para cuidar del pequeño, nos mostrarán la rutina y costumbres de un pueblo. La relación entre padres y hermanos, y el amor incondicional, ese que ayuda a crecer y a vencer lo que se va presentando.

Pedro Simón nos invita a valorar y agradecer todo aquello que recibimos, y nos muestra como el dolor también transforma y sana. No ayuda a reflexionar sobre la decadencia de la persona una vez que los valores se pierden.