Después de ver la adaptación cinematográfica de Hamnnet sentí la necesidad de leer la novela de Maggie O’Farrell. Una lectura directa, profunda que transita entre la ficción y la realidad, que aborda con delicadeza y sensibilidad las grandes cuestiones de la existencia. La vida familiar, las relaciones entre padres, hijos y hermanos, las ataduras y obligaciones, envidias y rencores, los afectos, el amor de la pareja, la fuerza de la maternidad. La reivindicación de los sueños y anhelos, el dolor, la enfermedad, la pérdida y el duelo.
Maggie O’Farrell realiza un extraordinario trabajo de documentación para trasladarnos a la Inglaterra de finales del siglo XVI, a la villa de Stratford, donde conoceremos la historia de amor de William Shakespeare y Anne Hathaway, el nacimiento de sus hijos Susanna y los mellizos Hamnet y Judith, y el éxito del escritor en la capital.
La autora con una precisión léxica extraordinaria, una prosa inmersiva, detallada, sensorial, llena de imágenes y metáforas, nos muestra cómo era la vida en el campo. Las costumbres, los oficios, las dificultades económicas. La fuerte conexión con la naturaleza, los ciclos solares, las creencias y profecías. Un espacio de tranquilidad y primitivismo el de los pueblos frente al ajetreo y el ambiente cultural de la ciudad.
El protagonismo de la novela recae especialmente en las mujeres y sobre todo en Anne, nombrada también como Agnes. Una mujer atípica, fuerte, independiente, muy conectada con la naturaleza, que conoce las propiedades de las plantas y fabrica remedios sanadores. Ella posee la capacidad de penetrar en la mente de las personas, de intuir el futuro. Es una mujer que no cede ante las presiones familiares, no se somete, y anima y permite a su marido a que haga realidad sus sueños, aunque eso implique que deban separarse marchando él a Londres y quedando ella a cargo de los hijos en Sttaford Upon Avon.
Yo he disfrutado mucho con la novela, invita a la reflexión, emociona, impacta, deja huella. Cada personaje es único, la autora consigue hacerlos tan reales, tan queribles que los sentimos nuestros. Maggie O’Farrell nos muestra con empatía y una sensibilidad extraordinaria los sentimientos, emociones y pasiones en los momentos felices y en los de desgracia que van marcando la vida de todos para siempre.
